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Ángel Serrano: «La educación no es neutra y no se puede transmitir lo que uno no siente o vive»

Director General de la Fundación Tomillo

Carmen Pellicer

Directora de Cuadernos de Pedagogía

Fotos: Fundación Tomillo y Ana Camarero

Cuadernos de Pedagogía, Nº 526, Sección Entrevista, Diciembre 2021, Wolters Kluwer

Nos acompaña el director general de la Fundación Tomillo, una organización sin ánimo de lucro, que nació en 1984 con el propósito de contribuir al progreso de la sociedad ayudando a las personas que se encuentran en situación de dificultad, a mejorar sus vidas y la de su comunidad. Una labor que sería impensable de llevar a cabo, como dice Ángel Serrano, sin el trabajo que desarrollan las más de doscientas personas, entre maestros, pedagogos, psicólogos, técnicos, que trabajan de manera denodada para desarrollar programas dirigidos a la infancia, adolescencia y familia, así como en la formación y la orientación sociolaboral, además de la implicación de numerosos voluntarios.

Casi cuarenta años después de su creación, la Fundación hace honor a su nombre, Tomillo, por sus propiedades curativas y resistentes en favor de las personas que viven en entornos desfavorecidos y a quienes el acompañamiento les ayuda a «ser, crecer y pertenecer».

We are accompanied by the general director of the Tomillo Foundation, a non-profit organization, which was born in 1984 with the purpose of contributing to the progress of society by helping people, who are in difficult situations, to improve their lives and the of your community. A task that would be unthinkable to carry out, as Ángel Serrano says, without the work carried out by more than two hundred people, including teachers, pedagogues, psychologists, technicians, who work tirelessly to develop programs aimed at childhood, adolescence and adolescence. family, as well as in training and socio-labor orientation, in addition to the involvement of numerous volunteers.

Almost forty years after its creation, the Foundation lives up to its name, Thyme, for its healing and resistant properties in favor of people who live in disadvantaged environments and for whom accompaniment helps them «to be, grow and belong».

Vocación. Entornos vulnerables. Aprendizajes. Pandemia. Formación Profesional. Voluntariado. Ubuntu.
Vocation. Vulnerable environments. Learnings. Pandemic. Vocational training. Volunteering. Ubuntu.

¿Cuál ha sido tu trayectoria vital?

Estudié Ciencias Químicas aunque mi vocación era la Medicina. Mi primera intención era dedicarme al mundo de la enología o de laboratorio clínico, pero un entorno familiar consagrado a la docencia, aunque en mi mente no estaba dedicarme a la educación, me encaminó hacia ella, donde me mantengo desde hace 40 años. Llegué a Padre Piquer, situado en la Ventilla en Madrid, en el año 82, por amor a mi mujer, a quien conocí en los últimos años de facultad. A través de estos años, he aprendido a disfrutar de esta profesión con vocación y, poco a poco, con pasión. La Formación Profesional y la innovación educativa en la ESO, con el proyecto de Aulas Cooperativas Multitarea, han llenado los últimos 20 años de mi trabajo. También he coordinado durante dos años los centros de FP de los Jesuitas en España, colaborado en proyectos con la ONG de los jesuitas de Entreculturas, conociendo el movimiento de Fe y Alegría en Ámerica Latina y sigo acompañando a centros, profesores y Equipos Directivos sobre innovación educativa y liderazgo transformacional, especialmente en Ecuador, Argentina, Chile y Nador (Marruecos), estas experiencias me han permitido seguir ampliando miradas. Estos años me han permitido conocer gentes, entidades, instituciones y he podido confirmar que «la educación, más que cualquier otro recurso de origen humano, es el gran igualador de las condiciones del hombre, el volante de la maquinaria social», como decía el filósofo estadounidense Horace Mann, quien a principios del siglo XXI luchó por una educación universal y libre en su país.

Actualmente, compagino mi labor en la Fundación Tomillo con docencia en un máster de Gestión y Dirección Educacional en la Universidad Alberto Hurtado de Chile, que me permite seguir acompañando a centros educativos de allá y otro en la Patagonia Sur de Argentina, y clases en otro máster de educación sobre Marketing Educativo en la Universidad Católica de Valencia. Me gusta estar cerca de los profesores y equipos directivos animando y ayudando en la reflexión en procesos de cambio e innovación educativa.

Coincidiendo prácticamente con el inicio de la pandemia, tomaste posesión como director general de la Fundación Tomillo donde formabas parte de su patronato desde 2016. ¿Qué labor desempeña la Fundación Tomillo dentro de los entornos más vulnerables?

En marzo de 2020 me incorporé como Director General de Fundación Tomillo, un proyecto de Javier Lantero y Manuel Fierros, procedentes del mundo empresarial. Ambos decidieron poner su experiencia al servicio de una de las zonas más deprimidas y con más baja renta per cápita de la comunidad madrileña, los barrios del sur de Madrid. El año 1983 marca el comienzo de una aventura profesional en la que Lantero y Fierros supieron ver que los proyectos de formación profesional, inserción laboral y apoyo a los emprendedores eran la savia que necesitaba el barrio para retomar el pulso. Con el tiempo las actividades se diversificaron y se promovieron iniciativas que contribuyen al desarrollo social y humano, prestando atención especial a la población socialmente más desfavorecida.

Actualmente estamos en seis distritos de Madrid: Vallecas, San Blas, Latina, Carabanchel, Usera y Villaverde, además del municipio de Majadahonda, y la labor se centra especialmente en niños, jóvenes y familias que más lo necesitan.

La Fundación realiza actividades encaminadas a fomentar la promoción y atención a las personas en riesgo de exclusión social a través de la formación del empleo, desarrollando programas de orientación vocacional y sociolaboral, formación profesional para jóvenes, intermediación con empresas y de apoyo al emprendimiento, programas de seguimiento de apoyo al éxito escolar, programas de desarrollo comunitario, de ocio y tiempo libre, incorporando experiencias significativas desde las artes escénicas, la música, el cuidado de la naturaleza, el deporte y la tecnología.

En el año 2014 Tomillo constituyó, junto con otras entidades, la Fundación Youth Business Spain con un compromiso muy especial al autoempleo y emprendimiento. Posteriormente, en el año 2016, la Asociación Española de Escuelas de Segunda Oportunidad en total sintonía con la labor de Tomillo facilita a jóvenes sin empleo ni titulación una oportunidad personalizada de formación y un empleo digno. Asimismo, contamos con un área de estudios e innovación social, donde se realizan análisis relacionados con la evaluación y la medición de resultados e impacto de proyectos propios de la entidad y de intervenciones de otras entidades, empresas y Administraciones Públicas. Por otra parte, realizamos informes sobre temáticas vinculadas con la realidad que rodea las intervenciones de Fundación Tomillo: infancia, familia, educación, juventud, empleo, pobreza, etc.

A lo largo de tus años de experiencia en el ámbito de la educación en entorno vulnerables ¿Cómo valorarías el camino recorrido en apoyo de esta población?

Es un camino de búsqueda constante de resortes que ayuden a lograr una mayor equidad educativa y poner un granito de arena para romper lo que llamamos la herencia generacional de la pobreza, donde la falta de oportunidades y, sobre todo, de una educación de calidad pueda llegar a estos entornos y que, independientemente, del lugar de nacimiento, contexto social y económico de sus familias, color de su piel, religión que profesa, género… los jóvenes tengan la oportunidad de alcanzar lo que se propongan.

He ido descubriendo todo aquello que interviene en lo que podemos llamar una educación de calidad. He aprendido a mirar y descubrir a todos y cada uno de mis alumnos y muy especialmente a los que se encuentran situados en la última fila, a intentar meterme en sus zapatos y desde ahí acompañarlos. La educación es como una escalera que abre un mundo de oportunidades para los jóvenes, esta puede ser mecánica, con todos los peldaños o con falta de algunos de ellos, y nosotros debemos ser los constructores de esos peldaños que faltan para que puedan avanzar, subir y progresar en la escalera de las oportunidades. De ahí la búsqueda constante por una educación más justa e igualitaria para todas y todos.

Y en 2020, llegó la pandemia causada por el coronavirus ¿Cómo habéis trabajado desde la Fundación para procurar que nadie de estos entornos más indefensos se quede atrás en aprendizajes?

El inicio fue terrible, siempre hemos hablado de la brecha tecnológica asociada a las poblaciones con menos recursos, pero esto fue un apagón digital en toda regla. Ellos y sus familias quedaron totalmente desaparecidos, muchas familias dejaron enseguida de ingresar dinero en casa, se quedaron sin sus trabajos precarios, dejaron de pagar los recibos de teléfono, perdiendo la conexión a internet, se quedaron totalmente a oscuras. Además, se empezaron a generar problemas de relación en las casas de convivencia en lugares muy pequeños, sin pautas, familias muchas monomarentales con gran necesidad y todos los servicios sociales colapsados. Creo que las entidades sociales han realizado una labor impresionante y crucial en este periodo.

Nuestras primeras acciones fueron de atención asistencial, contactar con ellos por todas las vías posibles, incluso visitando con el riesgo que ello tenía, llevando comida, enseres de limpieza y también acceso a «datos», que nos permitiera encender un poco de luz en esa gran oscuridad digital. Las ayudas de empresas, voluntarios y personales estuvieron a la altura de la necesidad y logramos conectar con más del 85% de estos jóvenes y familias en un tiempo récord.

«Es un camino de búsqueda constante de resortes que ayuden a lograr una mayor equidad educativa»

Seguidamente, emprendimos, desde el fondo solidario de la fundación y la ayuda de particulares y empresas, la digitalización básica de los más de 200 educadores de Tomillo y los más de 1800 jóvenes y familias. Recogimos tarjetas de datos, móviles, tabletas y ordenadores en función de la edad de los jóvenes y de las situaciones de las familias. Además, iniciamos el diseño y adaptación en digital de las intervenciones tanto formales como no formales. Formamos a los educadores y luego a niños, jóvenes y familias para que nadie se sintiera excluido y lograr, en el caso de los chicos y chicas, que no abandonaran sus estudios, siguieran enganchados, cumplieran con sus tareas y que las familias pudieran resolver las dificultades de relación en casa y responder a esa llamada en muchos casos de ¿qué hago con mis hijos tanto tiempo? Desde la formación reglada en Formación Profesional se construyeron unos kits individuales con el material básico de electricidad, informática y hostelería para que hicieran sus prácticas en casa, se desarrollaron muchos vídeos de apoyo y todos y todas aprendimos muchos en esa situación tan difícil e inimaginable,

Estamos muy contentos con el trabajo que han desarrollado todos los profesionales de la Fundación y de la implicación de los chicos y familias. En ese mismo mes de junio del año pasado planificamos una escuela de verano on line con mucha participación y sobre todo iniciamos un septiembre con la mayoría de los chicos enganchados en los programas tanto formales como no formales.

¿Crees que el alumnado ha perdido aprendizajes durante estos últimos meses?

Todos hemos perdido mucho aunque también hay que reflexionar sobre lo que hemos podido aprender o deberíamos de aprender.

Los chicos y jóvenes han pasado por situaciones muy críticas donde sus realidades lo han puesto todo mucho más difícil, pero han sabido reaccionar bien, en muchos casos ejemplarmente. Son muchas las historias de vida y superación en condiciones muy adversas, y a nosotros también nos ha ayudado a ser más conscientes de sus realidades, creo que hemos aprendido a quererles mucho más y a sentirnos muy cerca aun en la distancia digital.

«Son muchas las historias de vida y superación en condiciones muy adversas»

Hubo que reimaginar un final duro de curso y diseñar otro curso en formato híbrido (la mayoría del tiempo), pero las aulas han estado llenas, los grupos de apoyo han contribuido al éxito escolar y la mayoría de los chicos y chicas han conseguido no abandonar, promocionar y titular. Han creído en ellos mismos y han sido conscientes de todo su potencial. Todos, educadores, jóvenes y familias, han sabido sacar su mejor versión.

Analizo los meses transcurridos desde el inicio de la pandemia y en algunos aspectos estamos mejor que antes, con ganas e ilusión y recuperando el roce personal tan importante y que echamos tanto de menos. Si nos metiéramos en profundidad con algunos conceptos teóricos del currículum veríamos lagunas provocadas por la dificultad de apoyo y seguimiento en este año y medio pero creo que todo eso es recuperable. Los primero son las ganas de seguir adelante, la capacidad de resiliencia, el valor del esfuerzo y de hacer las cosas bien. El covid nos ha enseñado que la actitud y la agilidad nos permite hacer juntos cosas extraordinarias.

¿Qué intervenciones ha puesto en práctica la Fundación en el entorno familiar?

Fue una de nuestras prioridades. Primero llevamos a cabo una intervención asistencial con la que responder a sus demandas sobre todo a través de protocolos de atención y cuidado que tanto necesitaban. Las trabajadoras sociales y el grupo de psicólogos tuvieron que realizar un esfuerzo grande para, desde la distancia, seguir su intervención; por ejemplo, aumentaron los casos de violencia doméstica que hubo que atender urgentemente, asimismo, las compañeras del área de intermediación laboral trabajaron en la formación y la búsqueda de empleo de mucha gente. Toda esta atención y seguimiento se mantiene en una situación de urgencia, junto con la vivienda, seguimiento personal en la gestión de ayudas sociales….

Y el voluntariado, ¿qué papel juega dentro de los programas y proyectos que lleva a cabo la Fundación?

El papel que han prestado y siguen prestando los voluntarios es fundamental, el mayor recurso social y humano de las organizaciones. Es importante tanto por lo que pueden aportar humana y profesionalmente a estos jóvenes como por lo que reciben de ellos.

El voluntariado corporativo profesional aporta un valor muy importante en las entidades sociales, tienen un papel esencial en la ejecución de proyectos muy técnicos en los que aportan gran conocimiento. Hemos contado con voluntarios y voluntarias en proyectos de eficiencia energética, en acompañamiento con niños y niñas en apoyo al estudio o en acciones de ocio, de artes escénicas, de música o de acciones en la naturaleza. También hemos tenido muchos colaboradores en la ayuda a familias para gestionar el Ingreso Mínimo Vital y otras gestiones de apoyo en situaciones familiares graves

El voluntariado individual ocasional tiene un papel importante también. Son muchas las personas que se acercan en determinados momentos y ofrecen sus competencias, experiencia vital y profesional o a veces simplemente su tiempo para ayudar y acompañar en tareas muy relevantes.

Aun así en Fundación Tomillo seguimos trabajando para contar con más voluntarios y voluntarias que nos permitan llegar más y mejor a tantos niños, jóvenes y familias en estas zonas tan castigadas del sur de Madrid.

En este tiempo de covid, ¿cómo ha ayudado la Fundación para que la brecha digital afectase en el menor grado posible a los niños y niñas de entornos más precarios?

Lo primero, conectando con ellos lo antes posible para dotarles de recursos con los que pudieran tenernos cerca, saber de ellos y de sus situaciones personales. El objetivo fundamental era que tanto ellos como sus familias no desaparecieran ni abandonaran la conexión con nosotros y con los centros de procedencia. No ha sido fácil, cada niño, cada centro (más de 150 diferentes) cada profesor, tutor y familia ha sido singular y por lo tanto el seguimiento ha requerido de mucho tiempo, muchas horas y muchas conversaciones diferentes. El teletrabajo ha ayudado un poco en la flexibilidad de horarios para ponernos en contacto con un ecosistema tan amplio.

«El papel que han prestado y siguen prestando los voluntarios es fundamental, el mayor recurso social y humano de las organizaciones»

Sinceramente, las primeras semanas totalmente en digital fueron muy complicadas, luego en formato híbrido en pequeños grupos fuimos recuperando presencia y conexión. Este verano recuperamos los campamentos en grupos reducidos y ha sido una explosión de alegría. La necesidad de verse, ir a la piscina, organizar actividades al aire libre o simplemente estar juntos a un metro les ha dado nuevamente alegría y ganas de seguir adelante y afrontar un nuevo curso.

Hay niños que han seguido las clases o los grupos de trabajo conectados desde el balcón de su casa cogiendo la señal del hipermercado que tenían cerca, sin duda hay muchos héroes y heroínas en esta pandemia.

En tu biografía se resalta que eres químico y que te apasiona la «tecnología de desventaja»…

Sí, un químico reconvertido en profesor de matemáticas y un apasionado de la tecnología y de sus efectos, especialmente, en los más vulnerables. La tecnología es útil siempre y cuando no suponga una desventaja para algunos. La era digital ha dado soluciones a muchos problemas pero también ha aumentado las desigualdades sociales, lo que defino como «tecnología de desventaja».

«Todos, educadores, jóvenes y familias, han sabido sacar su mejor versión»

La tecnología nos puede ayudar a crear nuevos modelos de educación, abiertos, inclusivos, llenos de oportunidades para todos y todas y al mismo tiempo, más personal e intuitivo que nunca. Las barreras de espacio y tiempo se eliminan, el acceso al conocimiento se vuelve universal gracias a aplicaciones gratuitas que ni siquiera necesitan de conexión a internet para funcionar y la colaboración y el trabajo en equipo se ve impulsado. Hay que encontrar los mejores caminos y recursos para los que menos tienen, esta ha sido mi premisa a lo largo de trayectoria personal y profesional.

El número en el que saldrá tu entrevista coincide con la incorporación de un Tema del Mes dedicado a la inclusión. La Fundación Tomillo también tiene programas para menores que están muy lejos de sus familias, como inmigrantes marroquíes, o «con características muy complicadas», menores que proceden de centros tutelados de la CAM..... ¿Desde qué programas dais respuesta a estos chicos y chicas?, ¿cuál es el objetivo que se marca la Fundación con estos jóvenes?

Desde hace tiempo Tomillo trabaja con este colectivo de jóvenes en situaciones de tutela, de menores no acompañados, especialmente en el centro que tenemos en Carabanchel, en la Escuela de Hostelería. Aquí nació el programa CIMTO (Centro de Integración de Menores Tutelados de Tomillo). Mediante cursos de ayudantes de cocina y camareros, jóvenes en situaciones muy difíciles, algunos alejados de sus países y de sus familias, acuden todas las tardes a nuestro centro con el ánimo de formarse en este ámbito para insertarse en este mercado de trabajo antes de cumplir los 18 años, momento en el que tienen que abandonar los pisos de tutela. Se trata de una titulación propia que les permite acceder a empleos en Hostelería que les dan la oportunidad de seguir adelante.

Nuestro objetivo es facilitar los recursos para que estos jóvenes puedan cumplir sus sueños por muy grandes, difíciles o imposibles que parezcan, y acompañarlos todo lo que podamos. Nos interesa seguir sus vidas más allá del tiempo que pasan con nosotros e incorporarlos como referentes para los demás como alumni de Tomillo.

La Fundación Tomillo es un centro acreditado de Formación Profesional… Un tema que también está muy de actualidad en estos momentos ¿Qué actuaciones lleváis a cabo en esta etapa formativa?

Trabajamos en el diseño y desarrollo de un modelo educativo (Itinerario +) que combina la educación formal y no formal, y que permite a muchos jóvenes encontrar su camino profesional. Un modelo desarrollado en los dos últimos años en Formación Profesional Básica y en este curso se inicia en FP de Grado Medio

Itinerario + se dirige a jóvenes de 14 a 19 años que reciben orientación vocacional y formación personalizada con alto nivel de autonomía. El elemento más transformador es el aprendizaje experiencial, basado en proyectos y perspectiva de servicio. También desarrollamos el ámbito personal, socioemocional y las competencias de los alumnos (culturales, artísticas, comunitarias, ecológicas, digitales y de emprendimiento). En este modelo, empresas y organizaciones contribuyen con formación especializada y prácticas, que impulsan la empleabilidad en sectores como la hostelería, gastronomía, informática, administración o belleza. Además recibimos la colaboración de voluntarios de diversos perfiles que apoyan las acciones de formación y seguimiento.

«La tecnología nos puede ayudar a crear nuevos modelos de educación, abiertos, inclusivos, llenos de oportunidades para todos y todas»

El objetivo de este modelo educativo es demostrar que, trabajando de forma integrada los aspectos formales y no formales, personales y profesionales, sociales y comunitarios, los jóvenes de nuestra Formación Profesional Básica desarrollan mejor sus competencias socioemocionales, tienen más oportunidades de inserción socio-laboral y de desarrollo de un plan de vida.

Además, desde este año, el Programa está siendo evaluado, para lo que contamos con la colaboración del grupo de investigación «Análisis de la Realidad Educativa» (AREA) de la Universidad de Granada. Es importante que expertos en educación y en el análisis de modelos educativos nos acompañen en este proceso y nos ayuden a contrastar, validar y difundir el proyecto más allá de nuestro entorno e incluso de nuestro país. Construir un buen relato y compartirlo con otros nos ayudará en la mejora y ajuste constante.

¿Cuál es, en tu opinión, el escenario actual de la educación en un momento en el que parece que entramos en la pospandemia?

Los informes que salieron en diciembre pasado sobre tecnología e innovación del Banco Mundial ponía de manifiesto que el cierre de las escuelas podrían sumar otros 72 millones de niños en situaciones de vulnerabilidad que a los 10 años no sabrán leer y escribir y o interpretar correctamente textos.

Se abre nuevamente otra oportunidad para construir un sistema que sea más equitativo, en el que todas las escuelas y los hogares reúnan las condiciones necesarias para el aprendizaje y reciban el apoyo correspondiente; que sea más eficaz y donde los docentes y los centros educativos estén preparados para respaldar a cada estudiante en el nivel que necesite; que sea resiliente, con servicios educativos que estén bien administrados y garanticen la continuidad en el proceso de aprendizaje entre la escuela y el hogar y la comunidad.

«La pandemia nos ha pillado con el paso cambiado y el apagón digital ha sido implacable con muchos jóvenes, familias pero también con muchos docentes y centros educativos»

La pandemia nos ha pillado con el paso cambiado y el apagón digital ha sido implacable con muchos jóvenes, familias pero también con muchos docentes y centros educativos.

Todos decimos «la tecnología ha venido para quedarse» pero no vino a reemplazar al educador o a la educadora. Se abre una nueva era en educación sin aulas tradicionales, sin pizarra ni paredes, que tendremos que aprovechar en todo lo positivo que ello tiene, creatividad, imaginación, apertura al mundo, empoderamiento, potenciación del trabajo en equipo, etcétera.

Hay que aprovechar todo lo increíble que ha pasado: profesores imaginando otras formas de trabajar contenidos, otras maneras de evaluar, de trabajar juntos en proyectos de ámbito, alumnos de diferentes edades, diferentes especialidades que proponen acciones conjuntas de un calado antes inimaginable. Madres que aprenden a utilizar la tecnología para trabajar mejorando las situaciones de conciliación familiar, abuelos que piden cita en el médico desde el móvil, jóvenes que aprenden a usar el smartphone que tienen y no solo para jugar, que entienden las consecuencias de mal uso de las redes sociales… También aumentan las demandas de formación sobre ciberseguridad, cursos para mejorar las competencias digitales, mejora en la digitalización de muchos empleos del sector de servicios, interés por el idioma….y sobre todo la posibilidad de personalizar los procesos de aprendizaje y de adaptarse al ritmo que cada uno necesita y todo bajo la mirada de hacer una escuela más igualitaria y equitativa y donde la tecnología puede ayudar lograr la equidad en el aprendizaje.

Hemos comprobado lo importante que son las habilidades socioemocionales, especialmente el autoconocimiento, la autorregulación, toma de decisiones responsables, habilidades relacionales, competencia social y ser un verdadero agente de cambio. Por eso, siempre hemos buscado que nuestros/as usuarios/as se desarrollen a tres niveles: ser, crecer y pertenecer.

Aprovechemos que todo esto ha entrado en la agenda de mucha gente que tiene la capacidad de decidir dónde van los recursos y ojalá lleguen allá donde más se necesitan.

Si tuvieras que darle un consejo al docente que se incorpora por primera vez al aula, ¿cuál sería?

Me gustaría que encontrara los recursos necesarios para que pudiera dar respuesta a esta pregunta: ¿A quién le doy clase hoy? Y que su reflexión fuera «a cada uno de ellos y ellas» porque esta respuesta conlleva otra forma de entender el aula. Los docentes son el recurso más importante y en la coeducación está gran parte de la solución a esa pregunta. Por supuesto, para llegar a esto hay que organizar el currículum con mayor flexibilidad y autonomía. El trabajo por proyectos y ámbitos, los espacios, la tecnología y tener una visión de que el aprendizaje va mucho más allá de lo que sucede en el aula es imprescindible, y aquí está ese elemento que tanto puede completar la educación formal que es todo aquello que ocurre fuera del horario escolar. Lo formal y lo no formal unido en un mismo sistema, con mucho acompañamiento, cercanía e inmenso amor, a sabiendas de lo mucho que los alumnos pueden hacer por nosotros. Aprender de mis alumnos ha sido uno de los grandes aprendizajes en estos casi cuarenta años.

«Aprender de mis alumnos ha sido uno de los grandes aprendizajes en estos casi cuarenta años»

También le diría que sea coherente entre lo que dice y lo que hace y que para muchos de sus alumnos y alumnas es quizá uno de los pocos referentes contraculturales que tienen, la educación no es neutra y no se puede transmitir lo que uno no siente o vive. Aprende enseguida el nombre de todos tus alumnos y escucha, escucha mucho.

Hay una palabra africana que define mucho mejor todo esto que trato de definir, esta palabra es UBUNTU, que significa «yo soy porque tú eres», filosofía africana que refleja la humanidad hacia otros, un modo de vida enfocada en el respeto, el cuidado de las personas y las relaciones de estas con la comunidad.

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Marisol|11/12/2021 15:10:55
Cuando Angel llegaba a trabajar a Tomillo pregunté a una persona que lo conocía sobre como era, su respuesta fue: es la empatia hecha persona. Tras casi dos años de trabajar con él confirmo esa definición. Angel lidera desde el amor a los demás y eso hoy en día es un auténtico lujo para todos los que tenemos la suerte de formar parte de Tomillo. Gracias Angel por ser como eres.Notificar comentario inapropiado
Leonor|11/12/2021 13:51:41
Maravillosa propuesta!!! Y Ángel encarna el Proyecto Socio Educativo de forma magistral y con esa convicción que descubrimos al compartir con él .Bravo querido Ángel!!! Gracias ,abrazo desde la Patagonia Argentina a vos y a cada Comunidad .Notificar comentario inapropiado
Araceli Pérez Mato|11/12/2021 13:41:23
Mi enhorabuena a este gran profesional y, si cabe, mejor persona, que es Ángel. Su dedicación y entusiasmo arrastra y son dignos de admiración. Suerte a la Fundación contar con ésta persona. Notificar comentario inapropiado
Antonio Arenas Alonso|11/12/2021 10:02:33
Si la trayectoria de Ángel es formidable, no menos lo es la labor de la Fundación Tomillo, a quien transmito mi enhorabuena y ánimos a seguir en esa línea de apoyo a la juventud.Notificar comentario inapropiado
Antonio Arenas Alonso|11/12/2021 9:14:08
Enhorabuena a Ángel. Únase trayectoria formidable en una gran persona. Notificar comentario inapropiado
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