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Lo que nos ha permitido pensar DIYLab

Juana M. Sancho Gil y Fernando Hernández-Hernández

ESBRINA – Subjetividades, visualidades y entornos educativos contemporáneos (2014SGR 00632): http://esbrina.eu.

REUNI+D – Red Universitaria de Investigación e Innovación Educativa. MINECO. EDU2015-68718-REDT: http://reunid.eu

jmsancho@ub.edu/fdohernandez@ub.edu

Cuadernos de Pedagogía, Nº 483, Sección Tema del Mes, Noviembre 2017, Editorial Wolters Kluwer

¿Qué sucede cuando en las instituciones tradicionales de enseñanza se opta por apoyar el aprendizaje Do It Yourself? El proyecto en el que han participado los autores del artículo se ha sumergido en el aprender con sentido y en hacer aflorar el potencial del alumnado. Se ha logrado así cambiar la dinámica anquilosada de las clases e incentivar la creatividad. En él han participado estudiantes y docentes de varios países y de diversos niveles educativos.

Nuestro grupo de investigación está comprometido con la transformación y mejora de la educación. De ahí nuestro esfuerzo por difuminar las barreras entre el dentro y el fuera de las instituciones para promover un aprendizaje con sentido y a lo largo y lo ancho de la vida. La investigación «Vivir y aprender con nuevos alfabetismos dentro y fuera de la escuela secundaria: aportaciones para reducir el abandono, la exclusión y la desafección escolar de los jóvenes» (Cuadernos de Pedagogía, 453) nos ofreció evidencias sobre las dimensiones situadas y contextuales del aprendizaje, y sobre cómo los jóvenes transitan sin solución de continuidad entre entornos formales e informales, entre distintos lenguajes y dispositivos de expresión, comunicación y aprendizaje.

De ahí que, una convocatoria europea del Programa de Aprendizaje a lo Largo de la Vida, de la Agencia de Educación, Audiovisual y Cultura, nos proporcionó la ocasión y la oportunidad para avanzar en nuestra investigación y en nuestra práctica sobre las condiciones para aprender con sentido.

POR QUÉ DIY (DO IT YOURSELF – HAZLO POR TI MISMO)

Nuestra consideración de la filosofía o movimiento DIY no proviene de la presión de la novedad o la moda, o del propósito de ofrecer una solución prefabricada para que el estudiante organice su autoaprendizaje. Para nosotros se trata de una forma de entender a los aprendices, el aprendizaje, el conocimiento y la evaluación, que enlaza con la idea de la educación como educere, que remite a sacar, extraer. Que nos lleva a la consideración de los individuos, no como recipientes (cabezas, cuerpos) vacíos que hay que llenar, sino como portadores de experiencias y de un potencial de aprendizaje que hay que hacer aflorar, para ayudarles a avanzar. Esta idea central, conecta con: los principios educativos de Dewey y la importancia que otorga a la experiencia y la consideración del entorno como recurso educativo; las aportaciones de Freinet y la necesidad de aprender haciendo y utilizando los recursos disponibles del momento; las contribuciones de Freire y la importancia de entender al educando como sujeto de aprendizaje capaz y responsable.

Así que, desde el principio, asumimos que lo que buscamos es no simplificar, sino afrontar lo complejo y hacerlo en compañía, en colaboración y no de forma individual y narcisista. Pusimos un énfasis especial en estas dimensiones pedagógicas porque una parte del movimiento maker, muy vinculado al DIY, coloca su foco en el hacer individual para que luego otros puedan seguir desde ese punto de partida. Para nosotros, lo que representa la perspectiva DIY, lo que nos interesa y lo que ha hecho que la incorporásemos en nuestra agenda de trabajo, no es sólo lo que nos aporta sobre la puesta en práctica de un proceso de aprender diferente. Lo que nos atraía era lo que encontraríamos a lo largo de un camino que podía estar repleto de meandros, incertidumbres y desafíos.

Si algo nos atrajo del movimiento DIY fue la posibilidad de ir más allá de las manualidades a las que estaba asociado, y abrirlo a un proceso más complejo de relaciones entre experiencias, saberes y modos de indagar y narrar. No nos llamó la atención seguir el camino que otros habían iniciado, aunque nos sirviera como punto de partida y fuente de aprendizaje. Nos referimos a proyectos como los FabLab - http://fab.cba.mit.edu o The Digital Media and Learning Research Hub - http://dmlhub.net, o a las innumerables comunidades DIY and Maker.

Lo que nos llevó a considerar este movimiento y acercar sus principios a la educación formal fue la posibilidad de introducir -en lo que ya formaba parte de nuestra trayectoria, en la forma de concebir la relación pedagógica entre los saberes, los estudiantes y nosotros-, un marco de referencias que rescata y hace más visibles aspectos de esa relación que quedan diluidos en la fragmentación curricular, temporal y espacial que conlleva la enseñanza reglada. Nos referimos a cuestiones como la autoría, la creatividad, la capacidad de acción, la autorregulación, la colaboración, la competencia digital crítica, la posibilidad de compartir –haciendo públicos los recorridos y descubrimientos- y el aprender a partir de proyectos de indagación. Y, en este caso, hacerlo con estudiantes y docentes de otros países y otros niveles educativos. Todo ello ha confluido, no sólo en la dinámica de las clases, sino también en la creación, por parte de los estudiantes de objetos visuales digitales (OVDs). En estos objetos dan cuenta, para compartirlo con otros, no de un modo de hacer que se puede reproducir, sino de modos de aprender, desde los que se puede, al entrar en relación, crear otros vínculos y favorecer otras experiencias de aprendizaje.

Desde este marco, nos hemos acercado a los cambios que han tenido lugar en las últimas décadas y que afectan a la relación del alumnado de todos los niveles de enseñanza con diferentes competencias: digitales, de colaboración, de creatividad y el autorreflexión sobre sus aprendizajes. En particular, nuestra comprensión de las competencias digitales nos ha llevado a no considerarlas sólo desde la perspectiva del uso que los jóvenes hacen de los medios tecnológicos, desde una visión que tiende a representar a los jóvenes como meros consumidores, sino la que los reconoce como productores y creadores de contenido.

Desde este enfoque, consideramos los esfuerzos de los jóvenes para extender y apropiarse de los medios digitales, interés que se ha vinculado con el movimiento DIY. Asociado en sus comienzos con una ética anticomunista, que abarca las artes, la artesanía y las tecnologías digitales, el movimiento DIY se ha ido expandiendo en diferentes ámbitos relacionados con la educación y la formación. Lo encontramos en propuestas curriculares -incluyendo la educación superior-, para dar a docentes y estudiantes la oportunidad de crear, compartir y aprender en colaboración y de aprovechar las facilidades de la gente joven tanto para generar como para consumir contenido multimodal y multimedia.

EL APRENDER REAL FRENTE AL APRENDIZAJE NORMATIVO

Ante este panorama nuestro interés ha sido estudiar y tratar de comprender, para aprender de ello, lo que sucede cuando en las instituciones tradicionales de enseñanza se opta por apoyar activamente las prácticas de aprendizaje relacionadas con la perspectiva DIY. Para ello partimos de considerar el aprender como una experiencia resbaladiza, que se conecta con la noción de «aprendizaje real» y que «implica un movimiento hacia un nuevo estado ontológico que se define como un problema de la existencia, en contraste con el aprendizaje más normativo (que se proyecta) en sus normas y competencias de cada día» (Atkinson, 2012: 9). Y lo hemos hecho desde la perspectiva del movimiento DIY para promover la autoría y las comunidades de aprendices, «dada la cantidad de tiempo que los jóvenes pasan voluntariamente en el aprendizaje intenso, ya que abordan prácticas de alto nivel técnico…, a través de diversas redes de DIY» (Kafai y Peppler, 2011: 89). Esta perspectiva pide un nuevo enfoque sobre el aprender, para incluir, en diferentes contextos formativos, la producción de nuevos medios vinculados, de manera crítica, a las demandas y también las críticas que emergen en la era digital.

EL DIYLAB EN LA PRÁCTICA

La convocatoria a la que presentamos el proyecto nos ofreció la oportunidad de acortar la distancia que existe a menudo entre los centros de educación primaria, secundaria y universitaria. Esto nos permitió a tres escuelas de Primaria y Secundaria de España, Finlandia y Chequia, y dos universidades de España y Chequia, plantearnos y desarrollar los siguientes objetivos.

  • Analizar cómo la competencia digital puede integrarse de manera crítica en el currículo y conectarse con los procesos y resultados del aprendizaje.
  • Construir un enfoque conceptual y tecnológico, a través de un proceso de formación colaborativa - con investigadores, docentes y administradores - que permitiese a los participantes pasar de ser consumidores de información, a productores de conocimiento, fomentando la competencia digital crítica.
  • Diseñar una plataforma digital para apoyar el desarrollo de una comunidad abierta de aprendizaje intercultural (http://hub.diylab.eu).
  • Construir desde la filosofía DIY, espacios flexibles y trans-curriculares (DIYLabs) para desarrollar proyectos de indagación que conectasen con los intereses de los estudiantes y les plantearan nuevos desafíos.
  • Evaluar, a través de un proceso de investigación acción participativa, el diseño y la implementación del proyecto, con los investigadores, profesores, administradores, estudiantes y -en el caso de la enseñanza primaria y secundaria-, las familias, para proponer mejoras y garantizar la sostenibilidad de las realizaciones llevadas a cabo.

Las siguientes tablas ofrecen una visión de conjunto de la implementación del proyecto en las escuelas y universidades implicadas.

Primaria y secundaria Núm. estud. Núm. profes. Asignaturas Actividades DIYLab ODV
Escola Virolai 95 15 9 2 32
OU -Teacher Training School 114 14 18 9 56
ZŠ Korunovační 269 7 13 20 20
Total 478 36 40 31 108
Universidad Facultad Campo de estudio Núm. estud. Núm. profes. Actividades DIYLab ODV
Universidad de Barcelona Educación Pedagogía 228 11 5 51

Educación Social

 

79 4 3 3
Maestro de educación infantil y primaria 12 2 1 4
Bellas Artes Bellas Artes 152 3 2 18
Charles University Educación

TIC en

Educación

196 6 13 24

Didáctica de la

Biología

23 1 3 3
Bellas Artes 23 1 1 6
Total   7 713 28 28 109

De algún modo, como se pone de manifiesto en los artículos que integran este Tema del Mes, estas tablas, además del considerable impacto del proyecto en todas las instituciones implicadas, también sugieren que los espacios, tiempos y contenidos curriculares de los centros de Primaria y Secundaria ofrecen una mayor plasticidad que los universitarios, a la hora de poner en práctica las nociones de flexibilidad y transdisciplinariedad que subyacen a los DIYLab.

PARA SABER MÁS

  • Atkinson, Dennis. (2011). Art, Equality and Learning: Pedagogies against the state. Rotterdam: Sense Publishers.
  • Groff, Jennifer. S. (2013). «Expanding our frames of mind for education and the Arts», en Harvard Educational Review, vol. 83, núm. 1, pp. 15–39.
  • Kafai, Yasmin; Peppler, Kylie. (2011). «Youth, Technology, and DIY: Developing Participatory Competencies in Creative Media Production», en Review of Research in Education, núm. 35, pp. 89–119.
  • Knobel, Michele; Lankshear, Colin (Eds.) (2010). DIY Media: Creating, Sharing and Learning with New Technologies. New York: Peter Lang Publishing.
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