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Ejes de motivación

Enrique Sánchez Rivas

Fotografía: Enrique Sánchez Rivas

Cuadernos de Pedagogía, Enero 2014, Editorial Wolters Kluwer España, ISBN-ISSN: 0210-0630

Existen contenidos, tareas y recursos con gran potencial motivador porque despiertan el deseo de aprender. Contrariamente, otros aspectos más tradicionales han perdido su poder estimulante, si es que alguna vez lo tuvieron. El eje de motivación pone en contacto a todos ellos y aprovecha el magnetismo de los primeros para contagiar a los segundos. En el CEIP Tartessos de Málaga el recurso motivador ya es parte del ADN de la programación.

Enrique Sánchez Rivas. Tutor de tercer ciclo en el CEIP Tartessos de Málaga y profesor asociado en la Universidad de Málaga. Correo-e: enriquesr@uma.es

La motivación es el motor del aprendizaje. Estar motivado supone dirigir nuestras acciones hacia la consecución de una meta (necesaria o conveniente). Esto convierte a la motivación en objeto de interés para los educadores. Es la predisposición que todo buen docente quiere para su alumnado. Para alcanzarla hay que conocer sus tres componentes. Un ejemplo tomado del aula nos servirá para enumerarlos.

Una maestra de primer curso quería que sus alumnos descubrieran y asimilaran algo tan necesario, y a la vez abstracto, como la empatía. Sabía que si planteaba el concepto no iba a tener buena acogida, no es algo interesante para un niño de seis años. Así que se le ocurrió vincularlo a la mascota de clase y lo introdujo a través de una pregunta: ¿cómo crees que sería tu vida si fueras una tortuga? Con esto consiguió despertar el deseo de aprender (primer componente de la motivación). Además, evitó que muchos alumnos se enfrentaran directamente a la complejidad que encierra el concepto de empatía. Logró que vieran el aprendizaje como algo factible, fácilmente alcanzable para ellos (segundo componente). Al día siguiente, la clase estaba plagada de información sobre la tortuga (libros, vídeos, enlaces, láminas...). Es decir, se pusieron al alcance del alumnado los medios o elementos facilitadores (tercer componente) necesarios para dar respuesta a la pregunta.

Despertar el deseo de aprender

La práctica docente lleva a identificar ciertos contenidos, tareas y recursos con gran potencial motivador. Podríamos decir que despiertan el deseo de aprender. Un ejemplo que siempre se trae a colación en este sentido es el de las TIC. Sin embargo, otros aspectos más tradicionales han perdido su encanto motivador (si es que alguna vez lo tuvieron). El eje de motivación trata de aprovechar el magnetismo de los primeros para contagiar a los segundos, conformando un todo articulado, en el que el docente convierte el objeto de aprendizaje en algo factible y dispone los elementos facilitadores para su adquisición.

En síntesis, el eje de motivación supone aprovechar un elemento didáctico (tarea, recurso, actividad complementaria, etc.) para establecer relaciones entre contenidos, con una nueva estructura organizativa orientada a potenciar la motivación, y a través de un diseño pedagógico fundamentado sobre la significatividad, el interés y la funcionalidad del aprendizaje.

Esta herramienta se genera en la experiencia docente llevada a cabo en nuestro colegio. Su origen se sitúa en la constante búsqueda de la motivación, a través de propuestas didácticas interesantes y atractivas para el alumnado, como: Historia a pie de calle (Sánchez y Vera, 2011), Congreso (Sánchez y Vera, 2012) o Cinefórum (Sánchez, 2013a). Estas, y algunas otras, son actividades que han funcionado muy bien en clase, han logrado suscitar una gran motivación hacia el aprendizaje. Sin embargo, su finalización provocaba en el alumnado una sensación de desánimo. En el colegio nos referimos a ella como "el efecto domingo por la tarde", porque supone el fin de algo muy satisfactorio, y lo que viene parece que no lo va a ser tanto. Este descenso en las expectativas del alumnado es lo que desencadena el diseño del eje de motivación, por qué no aprovechar el poder motivador de estas actividades y explotarlo durante mucho más tiempo.

Estructura del eje de motivación

Como toda intervención educativa articulada, el eje de motivación se construye desde la programación. Y aquí se produce el primer gran cambio, ya que supone elevar una tarea o recurso motivador a una dimensión organizativa. Convertirlo en el centro sobre el que girará el desarrollo competencial asociado a una unidad didáctica, un trimestre o, incluso, un curso.

Pero no solo implica cambios organizativos, también supone adecuar la metodología. De hecho, el cambio en la forma de enseñar también es parte del eje, y como tal se recoge en su estructura de planificación, que apunta tres líneas de acción: (1) el trabajo en equipo, (2) la investigación en el aula y (3) la implementación didáctica de las TIC.

En líneas generales, una intervención didáctica consecuente con la filosofía de esta propuesta debe ajustarse a las características del eje de motivación, que son las siguientes:

  • Vinculado a los intereses del grupo. Todo eje de motivación surge a partir del conocimiento del alumnado, no antes. Solo así, el docente podrá identificar qué aspectos aglutinan el potencial motivador necesario para constituirse en eje.
  • Adecuado a sus capacidades y a los recursos disponibles. Se trata de plantear un proyecto realizable. El alumnado debe valorarlo como tal, ya la percepción de la viabilidad es un factor irrenunciable de motivación.
  • Globalizador. El desarrollo del proyecto requerirá la integración de contenidos de diversa naturaleza a partir del establecimiento de relaciones de inter e intradisciplinaridad. Por lo que la flexibilidad metodológica y concepción supradisciplinar del conocimiento se erigen como factores clave en la intervención didáctica.
  • Finalista y concreto. La definición y el carácter tangible del "producto" proporcionará una orientación constante del proceso de aprendizaje. Al mismo tiempo, fijará una meta con la que retroalimentar la motivación.
  • Abierto a la investigación, la colaboración y la creatividad. Durante el desarrollo del eje, el propio alumnado generará gran parte del conocimiento. El papel mediador del docente para ello resultará crucial, y garantizará que la aportación de todos tenga cabida el "producto" resultante.

La estructura temporal del eje de motivación es flexible, siendo cada docente el encargado de definirla y adaptarla. No obstante, identificamos unas fases que se suceden como consecuencia de los procesos cognitivos a los que se recurre para la construcción del aprendizaje. Las hemos definido como "momentos", ya que surgen de acuerdo con las necesidades que el alumnado va teniendo:

  • Momento de aprender. Todo proyecto se asienta sobre unos conocimientos, que son necesarios. Por ejemplo, sembrar un huerto y obtener frutos es imposible sin conocer los periodos de siembra, riego y recogida, entre otras cosas. Estos conocimientos se pueden adquirir de formas muy diferentes: leyendo, haciendo un curso, preguntando... El momento de aprender suele ser el inicio, aunque reaparece en cualquier instante, y se satisface mediante las clases impartidas por el docente o a través de la investigación del alumnado.
  • Momento de hacer. ¿Para qué sirve aprender si no se aplica el conocimiento? La funcionalidad del aprendizaje es un elemento crucial en el eje. No solo refuerza la motivación, sino que hace lo propio con la significatividad. Se basa en la acción directa del alumnado. Siguiendo con el ejemplo anterior, este momento supone coger las herramientas de labranza y trabajar la tierra.
  • Momento de crear. Podríamos decir que es la aportación personal que los alumnos realizan al proyecto. A través de ella se logrará un "producto" único, vinculado al contexto, especial... La satisfacción de reconocer la capacidad de crear algo propio con el aprendizaje realizado es, en sí misma, un resorte para querer aprender más. Esto puede apreciarse en la cocina creativa: cuántos platos diferentes pueden inventarse con lo que hemos recolectado en nuestro huerto.

El eje "Cuentos" en el área de Lengua

Este eje coloca a los cuentos en el centro organizativo de los procesos de enseñanza y aprendizaje del área de Lengua durante un trimestre completo. Se origina a partir de la detección de una motivación especial hacia los cuentos que el docente cuenta en clase en el marco de un programa de educación en valores. Aprovechando el interés suscitado en el alumnado, se monta el eje de motivación partiendo de la siguiente pregunta: "¿Os gustaría aprender más sobre los cuentos? Quizás podamos hacer un cuenta-cuentos y llevarlo a las clases de Infantil, ¿qué os parece?". La respuesta afirmativa conlleva la implicación del alumnado y arranca un compromiso implícito con el proyecto o, lo que es lo mismo, con el aprendizaje.

La programación del eje de motivación pasa por identificar los contenidos específicos que se han de abordar en clase para adquirir la competencia de escribir y relatar historias. Seguidamente se utiliza el proyecto para establecer relaciones con otros contenidos del área de Lengua que no suscitan tanta motivación como los vinculados directamente al proyecto de los cuentos, pero que podrían presentarse como necesarios para su desarrollo. En el gráfico inferior puede apreciarse esta relación entre conocimientos en torno a los cuentos.

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Trasladar al aula el eje de motivación conlleva su secuenciación en fases y la definición de las tareas de cada una de ellas. La tabla siguiente resume el proceso llevado a cabo en nuestro colegio, indicando además la necesidad que se le crea al alumnado con el fin de fortalecer la vinculación por cada tarea planteada.

Fases Competencias Tareas Necesidad

Fase I:

Cuentos en la literatura

(aprender y hacer)

Investigación

Lectura crítica

Buscar cuentos y seleccionar los más interesantes y educativos. Es importante que los cuentos que vamos a contar sean atractivos, que gusten...
  Expresión oral Contar los cuentos seleccionados. En primer lugar, al grupo. Luego, a toda la clase. El ensayo es esencial para que el cuenta-cuentos posterior sea un éxito.

Fase II:

Nuestros cuentos

(aprender, hacer y crear)

Conocimiento de la lengua Aprender sobre la forma de narrar cuentos, su estructura, las construcciones de frases o la ortografía. Si queremos escribir nuestros propios cuentos tenemos que saber manejar las herramientas del escritor.
  Escritura creativa Inventar cuentos de forma colectiva, y redactarlos. ¡Vamos a contar también nuestros propios cuentos!
 

Expresión oral

TIC

Grabar los cuentos en podcast, añadiendo efectos o música de fondo. El podcast permitirá analizarnos, y que las maestras de Infantil escuchen previamente los cuentos y puedan trabajarlos en clase antes del cuenta-cuentos.

Fase III

Cuenta-cuentos y libro

(hacer y crear)

Expresión oral Cuenta-cuentos en las clases de Educación Infantil. Culminar el proyecto.
 

Expresión escrita

TIC

Redacción de cuentos y publicación en formato libro virtual imprimible. Proporcionar un material para que los alumnos de Infantil puedan seguir aprendiendo con nuestros cuentos.

El eje "Medios de comunicación" en el área de Conocimiento del Medio

La prensa diaria, los periódicos digitales o los programas radiofónicos constituyen el núcleo sobre el que se organiza el aprendizaje de gran parte de los contenidos de Conocimiento del Medio durante todo un curso escolar. Son muchos los descubrimientos que los alumnos realizan en esta asignatura. Comunicarlos, en consonancia con técnicas Freinet, es una de las principales ventajas del eje, que además favorece el descubrimiento de la estructura de los propios medios de comunicación y el acercamiento a la actualidad social, política, económica, medioambiental... Todo ello parte de una pregunta formulada después de trabajar sobre algunas noticias: "¿Qué os parece si creamos nuestras propias noticias y medios de comunicación? ¡Podemos contar cosas interesantes al mundo!".

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Programar el eje de motivación nos lleva a identificar los contenidos específicos que hay que adquirir para gestionar un programa de radio o un periódico. A continuación, se crean las relaciones con otros contenidos de Conocimiento del Medio, que servirán para generar material de divulgación. En el gráfico inferior se explicita esta relación entre conocimientos en torno a los medios de comunicación:

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Fases Competencias Tareas Necesidad

Fase I

Conociendo los medios (aprender y hacer)

Ciudadanía Revisar periódicos o informativos para descubrir cómo se estructuran las secciones y noticias. Podemos aprender de los profesionales del periodismo  analizando su trabajo. Después podremos crear un medio para recoger nuestras noticias.
  Lectura comprensiva y análisis crítico Buscar contenidos noticiables en: los que vivimos, lo que aprendemos o averiguamos. Lo interesante es contar lo que no cuentan los medios convencionales, o relatarlo desde nuestra perspectiva.

Fase II

Somos periodistas

(buscar, hacer, crear)

Interdependencia Desarrollar en equipos rotativos trabajos de prensa (artículos para una revista) y periodismo audiovisual (podcast para un programa de radio). Haremos algo para comunicar al mundo nuestras noticias.
  TIC Utilizar herramientas del software libre y las Web 2.0 para el diseño y la publicación. Usaremos la tecnología para que nuestro medio sea más atractivo y llegue más lejos.

Fase III

Nuestros propios medios

(hacer, crear)

Expresión Comunicar las noticias a través de los medios creados. Es el momento de poner en marcha y mantener nuestro grupo de medios de comunicación.
  Ciudadanía Interaccionar con las personas que reciben las noticias. Ahora tenemos que cuidar a nuestros lectores y radioyentes.

Evaluación de la experiencia

Esta herramienta supone una nueva forma de afrontar la planificación educativa. Como es lógico, el alumnado no puede evaluar su eficacia, esta tarea le corresponde al equipo docente. Sin embargo, sí le hemos pregustado acerca de sus impresiones sobre los "proyectos", que es el nombre con el que lo conocen. Sus respuestas no pueden ser más satisfactorias, se muestran mucho más interesados e implicados en el aprendizaje que con los mismos contenidos programados de forma tradicional.

Considerando este importante dato, que responde a las pretensiones originales, el equipo docente de tercer ciclo ha profundizado en el análisis, sometiendo a esta experiencia a un proceso sistemático de evaluación. Las conclusiones obtenidas apuntan un alto valor pedagógico de programar en base a ejes de motivación, ya que han contribuido a:

  • Orientar la organización de la enseñanza hacia la potenciación de los elementos que despiertan la motivación.
  • Promover el desarrollo de las Competencias Básicas a través de tareas propias del eje.
  • Integrar en el los ejes de motivación tareas que, en principio, no resultan atractivas para el alumnado y transformarlas, de esta forma, en "necesarias" para lograr un proyecto común.
  • Lograr un verdadero trabajo en equipo fundamentado en la interiorización de la máxima que rige todos los proyectos: "Tú y yo, trabajando juntos, podemos lograr mucho más de lo que puedo alcanzar solo".
  • Implementar recursos y estrategias coherentes con la motivación, como las TIC o la investigación en el aula.
  • Dotar al trabajo escolar de una dimensión finalista y tangible.

Todo ello ha propiciado que los ejes de motivación hayan pasado a formar parte de nuestras programaciones de aula, con las que hemos adquirido un compromiso en pro de la innovación didáctica y la mejora de la calidad de la educación.

Para saber más

Sánchez, Enrique; Vera, Francisco (2011): "Historia a pie de calle", en Cuadernos de Pedagogía, no 416, pp. 30-33.

Sánchez, Enrique; Vera, Francisco (2012): "Un congreso en mi cole", en Cuadernos de Pedagogía, no 421, pp. 30-33.

Sánchez, Enrique (2013a): "Cinefórum sobre Historia", en Cuadernos de Pedagogía, no 434, pp. 31-34.

Sánchez, Enrique (2013b): Ideas creActivas para educar, disponible en http://www.ideascreactivas.com

Páginas web

Blog de aula:

http://www.dalealcocounpoco.com

Blog docente:

http://www.ideascreactivas.com

Añadir comentario3Comentarios
María|14/05/2014 8:28:38
Muchas gracias por esta aportación, en nuestro colegio está dando muy buen resultado en su puesta en prácticaNotificar comentario inapropiado
Francisco|25/01/2014 13:57:30
Muy buena experiencia. La motivación es uno de los elementos esenciales de la educación... La pondremos en práctica.Notificar comentario inapropiado
Julio|25/01/2014 12:32:08
Enhorabuena por el artículo, muy interesante. SaludosNotificar comentario inapropiado
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